El Dalai Lama

On August 2, 2013
 

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Su Santidad el XIV Dalai Lama, Tenzin Gyatso, es líder temporal y espiritual del pueblo tibetano. Nació el 6 de julio de 1935, en una pequeña villa llamada Taktser situada en el noreste de Tibet, y fue llamado Lhamo Dhondup.  Nacido en una familia campesina, Su Santidad fue reconocido a los 2 años de edad, de acuerdo con la tradición tibetana, como la reencarnación de su predecesor el XIII Dalai Lama.  Su Santidad es una encarnación de Avalokitesvara, el Buda de la Compasión.

Educación en Tíbet

Su Santidad empezó su educación a los 6 años y terminó el grado Geshe Lharampa (Doctorado en Filosofía Budista) a los 25 años de edad, en 1959.  (A los 24 años, rindió los exámenes preliminares en cada una de las tres Universidades Monacales: Drepung, Sera y Ganden, en las afueras de Lhasa, la capital tibetana).  El examen final tuvo lugar en el Templo Jokhang, Lhasa, durante el Monlam Chenmo o el Gran Festival de Oración, que se realiza el primer mes de cada año, según el calendario tibetano.  Por la mañana fue examinado por 30 eruditos en lógica; por la tarde, debatió con 15 expertos sobre la Vía Media, y al final de la tarde, 35 versados  pusieron a prueba su conocimiento sobre el canon de la disciplina monástica y el estudio de la metafísica. Su Santidad aprobó el examen con honores, mismo que fue realizado ante la presencia de 20.000 estudiantes monásticos. Además de los temas budistas, estudió inglés, ciencias, geografía y matemáticas.

Responsabilidades de Liderazgo

El 17 de noviembre de 1950, Su Santidad fue llamado a asumir el completo poder político (Jefe de Estado y Gobierno) cuando Tibet fue amenazado por el poder de China.  En 1954, viajó a Beijing para sostener conversaciones de paz con Mao Tse-tung y otros líderes chinos, incluyendo Chou En-Lai y Deng Xiaoping.  En 1956, mientras visitaba India para atender el MMD Aniversario del nacimiento del Buda, tuvo una serie de encuentros con el Primer Ministro Nehru y el Premier Chou acerca de las deterioradas condiciones en Tibet.

S.S. EL DALAI LAMA Y CONFLICTO SINO-TIBETANO

Sus esfuerzos por lograr una solución pacífica al conflicto sino-tibetano se vieron frustrados por la cruel política de Beijing en el este de Tibet, la cual provocó un levantamiento popular. Este movimiento de resistencia se extendió hacia otras partes del país, y el 10 de marzo de 1959, la capital de Tíbet, Lhasa, explotó con la mayor manifestación de toda la historia de Tibet, llamando a Su Santidad a abandonar el Tibet y reafirmando la independencia de éste. El joven monje escapó hacia India, donde le fue dado asilo político; alrededor de 80.000 refugiados tibetanos lo siguieron hacia el exilio.  Actualmente hay más de 120.000 refugiados en India, Nepal, Bután y Occidente. Desde  1960, Su Santidad reside en Dharamsala, una pequeña ciudad en el norte de India, conocida como la “Pequeña Lhasa,” siendo la base del Gobierno Tibetano en el exilio.

En los primeros años de exilio, Su Santidad apeló al apoyo de las Naciones Unidas, de lo cual, resultaron tres resoluciones adoptadas por la Asamblea General en los años 1959, 1961 y 1965, llamando a China a respetar los derechos humanos de los tibetanos y su derecho de autodeterminación.

Con el restablecimiento del Gobierno Tibetano en India, Su Santidad vio que su más urgente e inmediata tarea era preservar la cultura tibetana.  Fundó 53 asentamientos agrícolas a larga escala destinados a la vivienda de los refugiados.  Al desarrollarse una base económica, previó la creación de un sistema escolar tibetano autónomo (hoy en día hay más de 80 escuelas tibetanas en India y Nepal) para educar a los niños refugiados con completo conocimiento de su lengua, historia, religión y cultura. El Instituto Tibetano de Artes Teatrales fue establecido en 1959, mientras que el Instituto Central de Estudios Tibetanos Avanzados se transformó en una universidad para los tibetanos en India.  Su Santidad inauguró varios institutos culturales para preservar las artes y ciencias de Tibet, y ayudó a restablecer más de 200 monasterios para preservar la vasta fuente de enseñanzas del Budismo Tibetano, esencia del espíritu tibetano.

En 1963, Su Santidad promulgó una constitución democrática, basada en los principios budistas y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos como modelo para un futuro Tibet libre. Desde entonces, Su Santidad ha sido el defensor más riguroso del propio experimento democrático de los refugiados, mientras que consistentemente reafirma su deseo de no mantener ningún cargo político una vez que Tibet recupere su independencia.  Su Santidad continúa presentando nuevas iniciativas para resolver este tema.

Ante la Asamblea por los Derechos Humanos del Congreso de Estados Unidos en 1987, propuso un Plan de Paz de Cinco Puntos como un primer paso hacia la resolución del conflicto. En éste, se hace un llamado para que el Tibet sea designado como una zona de no-violencia, a detener el traslado masivo de población china hacia Tibet, la restauración de los más fundamentales derechos humanos y libertades democráticas, al abandono del uso de Tibet por parte de China para la producción de armamento nuclear y vertedero de basura nuclear, y por último,  la urgencia de “negociaciones serias” sobre el futuro de Tibet.

En Estrasburgo, Francia, el 15 de junio de 1988, habló sobre el Plan de Paz de Cinco Puntos y propuso la creación de un Tibet democrático de libre gobierno, “en asociación con la República Popular China”.  En su discurso, el Dalai Lama dijo que éste representaba “la vía más realista para restablecer la identidad separada de Tibet y recuperar los derechos fundamentales del pueblo tibetano, ajustándose a los propios intereses de China”. Su Santidad enfatizó que “cual sea el resultado de las negociaciones con China, los tibetanos mismos han de ser la autoridad última y determinante”.

Sin embargo, el 2 de setiembre de 1991 (Día de la Democracia en Tibet), el Gobierno Tibetano en el exilio comunicó públicamente que la Propuesta de Estrasburgo se declaraba no valida y agregó : “Su Santidad el Dalai Lama dejó muy en claro en su declaración del 10 de marzo de este año que dada la actitud cerrada y negativa del actual liderazgo chino, él sentía que su compromiso personal con las ideas expresadas en la Propuesta de Estrasburgo quedaban sin efecto, y que si no había nuevas iniciativas de parte de China, él se consideraría libre de cualquier obligación ante las proposiciones que había hecho en su discurso en Estrasburgo.  No obstante, él permanece firmemente comprometido con el camino de la no-violencia y a encontrar una solución al problema tibetano mediante negociaciones y entendimiento.  Bajo estas circunstancias Su Santidad el Dalai Lama ya no se siente obligado a seguir la Propuesta de Estrasburgo como base para encontrar una solución pacífica al problema tibetano”.

Contacto con Occidente y Oriente

Desde 1967, Su Santidad inició una serie de viajes que le han llevado a más de 42 naciones. En febrero de 1990, Su Santidad fue invitado a Checoslovaquia por el Presidente Václav Havel.  El Presidente Havel y Su Santidad emitieron una declaración conjunta instando “a todos los políticos a liberarse de las restricciones de intereses privados o sectoriales, y conducir sus mentes según su conciencia, sentir y responsabilidad para con la verdad y la justicia”.  En 1991 su Santidad se reunió con el Presidente George Bush de los Estados Unidos, Neil Kinnock, líder de oposición británico, los Ministros de Relaciones Exteriores de Suiza y Francia, el Canciller y Presidente de Austria, como también otros oficiales gubernamentales extranjeros de alto rango.  En reuniones con líderes políticos, religiosos, culturales y comerciales, como también ante grandes audiencias en universidades, iglesias, municipios, él ha hablado de su creencia en la unidad de la familia humana y la necesidad de cada individuo de desarrollar un sentido de responsabilidad universal. Su Santidad afirmó, “Hoy estamos viviendo en un mundo interdependiente.  Los problemas de una nación  ya no pueden ser resueltos solo por ella.  Sin un sentido de responsabilidad universal, nuestra propia sobrevivencia está en peligro.  Básicamente, la responsabilidad universal es sentir por el sufrimiento de otros, lo mismo que sentimos por el nuestro.  Siempre he creído en la necesidad de un mejor entendimiento, una cooperación más cercana y un mayor respeto entre las distintas naciones del mundo.  Además, siento que el amor y la compasión son el material moral de la paz mundial”.

EL DALAI LAMA Y PAPA JUAN PABLO II

Su Santidad tuvo un encuentro con el Papa Pablo VI en el Vaticano el año 1973, y con Su Santidad el Papa Juan Pablo II en el Vaticano en 1980, 1982, 1986, 1988 y 1990.  En una conferencia de prensa en Roma, Su Santidad el Dalai Lama subrayó sus esperanzas de reunirse con Juan Pablo II: “Vivimos en un período de gran crisis.  No es posible encontrar la paz sin seguridad y armonía entre los pueblos. Por esta razón, albergo fe y esperanza por mi encuentro con el Santo Padre, para un intercambio de ideas y sentimientos, y sus sugerencias, para abrir la puerta a una progresiva pacificación entre las personas.”

Además en 1981, tuvo oportunidad de dialogar con el Arzobispo de Canterbury, Dr. Robert Runcie, y con otros líderes de la Iglesia Anglicana en Londres. También sostuvo encuentros con líderes de las comunidades Católica Romana y Judía, y habló en un servicio interreligioso realizado en su honor por el Congreso Mundial de Religiones.  En octubre de 1989, durante un diálogo con ocho rabinos y eruditos de los Estados Unidos en Dharamsala, India, Su Santidad enfatizó: “Cuando nos volvimos refugiados, sabíamos que nuestra lucha no sería fácil; tomaría largo tiempo, generaciones.  A menudo nos referíamos a los judíos, cómo mantuvieron su identidad y fe a pesar de la dificultad y tanto sufrimiento.  Y, cuando las condiciones externas estuvieron maduras, ellos estaban listos para reconstruir su nación. Entonces, como ven, hay muchas cosas que aprender de nuestros hermanos y hermanas judíos.”

Sus charlas en otros foros se enfocaron en la comunión de creencias y la necesidad de unidad entre las distintas religiones: “Es mucho mejor el tener una variedad de religiones, una variedad de filosofías, que una única religión filosófica. Esto es necesario dadas las diferentes disposiciones mentales de cada ser humano. Cada religión tiene sus particulares ideas o técnicas, y el aprender acerca de ellas sólo puede enriquecer nuestra propia fe.”

Reconocimientos y premios

Desde su primera visita a Occidente en 1973, la reputación de Su Santidad como un erudito y hombre de paz ha crecido sin cesar.  En los años recientes, un gran número de universidades e instituciones en el mundo le han otorgado Premios de la Paz y Doctorados Honoríficos en reconocimiento a los distinguidos escritos de Su Santidad sobre la Filosofía Budista, y por su liderazgo al servicio de la libertad, paz y no-violencia.  Uno de estos Doctorados fue conferido por la Universidad Seattle, Washington, Estados Unidos.

El siguiente extracto de la cita de la universidad refleja una visión ampliamente sostenida Su Santidad: “En el reino de la mente y el espíritu, usted se ha distinguido en la rigurosa tradición académica de las universidades budistas, obteniendo el grado de Doctor con los más altos honores a los 25 años.  No obstante, entre los asuntos gubernamentales y diplomáticos, usted ha encontrado el tiempo para enseñar y registrar por escrito sus profundas apreciaciones en filosofía y el significado de la vida contemplativa en el mundo moderno.  Sus libros representan una importante contribución no sólo para el vasto cuerpo de literatura budista, sino para el diálogo ecuménico de las grandes religiones del mundo.  Su propia dedicación a la vida contemplativa de monje budista ha ganado la admiración no sólo de los budistas, sino de los contemplativos cristianos también, incluyendo al monje  Thomas Merton, cuya amistad y diálogo con usted fueron mutuamente apreciados.”

Al presentar el Premio por los Derechos Humanos ‘Raoul Wallengerg’, otorgado por el Congreso, el congresista de los Estados Unidos, Tom Lantos dijo, “La valiente lucha de Su Santidad el Dalai Lama le ha distinguido como líder de los derechos humanos y la paz mundial. Sus esfuerzos permanentes por acabar con el sufrimiento del pueblo tibetano a través de negociaciones pacíficas y la reconciliación, han requerido de enorme coraje y sacrificio.”

EL PREMIO NOBEL DE LA PAZ

La decisión del Comité Noruego del Premio Nobel al otorgar el Premio de la Paz 1989 a Su Santidad el Dalai Lama, obtuvo elogios y aplausos en todo el mundo, con excepción de China.  En su cita expresa, “el comité desea enfatizar el hecho de que, el Dalai Lama en su lucha por la liberación del Tibet, se ha opuesto consistentemente al uso de la violencia.  En cambio, él ha abogado por soluciones pacíficas basadas en la tolerancia y el respeto mutuo para preservar el bagaje cultural e histórico de su pueblo. El Dalai Lama ha desarrollado su filosofía de paz desde un gran respeto por todos los seres vivientes y sobre el concepto de responsabilidad universal que abraza a tanto a toda la humanidad, como a la naturaleza.  En opinión del comité, el Dalai Lama ha presentado propuestas constructivas y de avanzada para la solución de conflictos internacionales, temas de derechos humanos, así como a problemas del medio ambiente global.”

El 10 de diciembre de 1989, en Oslo, Noruega, Su Santidad aceptó el premio en nombre de los oprimidos en cualquier lugar, y de todos aquellos que luchan por la libertad, trabajan por la paz mundial y el pueblo de Tibet.  En su comentario dijo, “El premio reafirma nuestra convicción de que con verdad, coraje, y determinación como armas, Tibet será liberado.  Nuestra lucha debe permanecer libre de violencia y odio.”

Él tuvo también un mensaje de ánimo para el movimiento por la democracia en China: “En China el movimiento popular por la democracia fue aplastado con fuerza brutal en junio de este año. Pero no creo que las demostraciones fueran en vano, porque el espíritu de libertad fue revivido entre la gente china, y China no puede escapar al impacto de este espíritu de libertad esparcido por muchas partes del mundo.  Los valientes estudiantes y aquellos que les apoyan, le mostraron a los líderes chinos y al mundo, la cara humana de esta gran nación.”

EL DALAI LAMA Y MÉXICO

El Dalai Lama visitó nuestro país por primera vez en junio de 1989, invitado por Casa Tibet México para participar en una variedad de actividades académicas y religiosas, orientadas a difundir su mensaje de paz y no violencia con la comunidad hispanoparlante, meses antes de haber sido galardonado con el premio Nobel de la Paz. El religioso fue recibido por el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari.

La Universidad Autónoma Metropolitana lo invitó a participar en la “Conferencia Internacional de Prioridades Globales” que se llevó a cabo el 1º e Julio de 1989 en el Palacio de Minería.

Durante su visita, El Dalai Lama participó en el primer encuentro y plegaria ecuménica por la paz, que se llevó a cabo en la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, auspiciado por el entonces Cardenal Primado de México, Su Excelencia Don Ernesto Corripio Ahumada y la Iglesia Católica.  En este espíritu, visitó la Basílica de Guadalupe y las ruinas arqueológicas de Teotihuacán. Ofreció una plática pública organizada por la Casa Tibet México en la sala Ollín Yollitzli con el título: “Amor, Compasión y Responsabilidad Universal”, en julio 2  presidió la inauguración de la Casa Tibet de México, como la Primera Representación Cultural Oficial del Pueblo Tibetano para Latinoamérica.

Luego de 15 años, en octubre del 2004, el líder religioso volvió a México durante una visita en la que no se contemplaba una agenda política, pues sus compromisos en nuestro país comprendían la difusión de “un mensaje de paz y esperanza” a través de la promoción de valores humanos sin importar la religión.

 El Dalai Lama, México 2004

El Dalai Lama fue recibido en el Aeropuerto Internacional de Toluca por el entonces gobernador del Estado de México Arturo Montiel y por el subsecretario de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación en turno, Armando Salinas Torre.

Durante su segunda visita, encabezó la conferencia “Ética para el Nuevo Milenio” realizada en el Auditorio Nacional en la Ciudad de México . Visitó la Catedral Metropolitana y la Cámara de Diputados.

La Universidad Iberoamericana (UIA) le confirió el doctorado honoris causa, por su trayectoria y significativa aportación en los distintos campos del saber y por la promoción de una cultura de paz. A su vez, el Lic. Andrés Manuel López Obrador, entonces Jefe de Gobierno del Distrito Federal, le confirió el reconocimiento de “visitante distinguido” durante una ceremonia de honor en el Palacio de Gobierno del DF, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Fue también recibido y homenajeado en el Congreso de la República, en donde dictó una conferencia en torno a la “ética y el compromiso social en la vida legislativa”. Por su parte, en un acto de honor en el Palacio de Minería frente a la comunidad universitaria, el Dr. Juan Ramón de la Fuente, entonces rector de la máxima casa de estudios de la República Mexicana, le confirió al Dalai Lama la medalla conmemorativa de la Fundación de la Universidad Nacional Autónoma de México.

El 9 de septiembre de 2011 el Dalai Lama inició la tercera visita a nuestro país impartiendo la conferencia: “Construyendo armonía a través del altruismo y la compasión” en el marco del Tercer Encuentro Mundial de Valores y la Cultura de la Legalidad, celebrado en el auditorio Banamex de Monterrey, Nuevo León.

El sábado 10 de septiembre inauguró la exposición temporal “Memorias de una Nación Perdida” en el Museo de la Memoria y Tolerancia en la Ciudad de México. Ese mismo día el Dalai Lama dio enseñanzas a la comunidad budista de México en el Teatro Metropólitan, tituladas: “Consejos para un amigo espiritual”.

La mañana del 11 de septiembre del 2011, el Dalai Lama arrivó al Estadio Azul de la Ciudad de México para dar un mensaje de paz, titulado “Hallando la felicidad en tiempos difíciles”, a más de 30mil mexicanos.  Ese mismo día, por la tarde, el Dalai Lama da una importante conferencia sobre educación en la sede del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación con el tema: “Afilando la Mente, Nutriendo al Corazón, una aproximación Holística a la Educación”, llegando a más de 25mil docentes.

Antes de partir, el Dalai Lama se reunió con el entonces Presidente Felipe Calderón Hinojosa en la Residencia Oficial de los Pinos.

El Dalai lama en la actualidad

En el mes de marzo del 2011, el Dalai Lama renunció formalmente a sus poderes políticos y administrativos como Jefe de Estado del Tibet en el exilio. Enmiendas a la Constitución de exiliados, le permitieron delegar estas responsabilidades al líder electo por la comunidad.

Pero el Dalai Lama es aún el líder espiritual de la comunidad global de tibetanos y uno de los máximos representantes de la escuela Gelug del Budismo Tibetano.

 “La esencia de un sistema democrático es, en definitiva, la asunción de la responsabilidad política de los dirigentes electos para el bien popular”, dijo en su mensaje de marzo al Parlamento tibetano en el exilio. “Para que nuestro proceso de democratización sea completo, ha llegado el momento de que devuelva mi autoridad formal a los dirigentes elegidos.

Lobsang Sangay, un jurista educado en Harvard, fue elegido Jefe de Gobierno del Tíbet en el Exilio, con el 55% de los votos.

Parte de la motivación del Dalai Lama para delegar mayor autoridad, es ir encausando el rumbo del manejo del conflicto para cuando parta, ya que el gobierno chino ha intentado durante mucho tiempo tomar el control de las reencarnaciones de los lamas tibetanos dentro del Tíbet e incluso hablan de identificar al próximo Dalai Lama. De esta forma, se toman las riendas sobre aquél que gobernará a los tibetanos.

 Un simple monje budista

Su Santidad frecuentemente dice: “Yo soy sólo un simple monje budista —ni más, ni menos.” Viviendo en un pequeño complejo en Dharamsala, se levanta a las 4 de la mañana para meditar, sigue una ocupada agenda de reuniones administrativas, audiencias privadas, enseñanzas y ceremonias religiosas. Él concluye cada día con más oraciones antes de retirarse. Al explicar sus  grandes fuentes de inspiración, a menudo cita su verso favorito, encontrado en los escritos del reconocido santo budista, Shantideva:

«Mientras perdure el espacio y

mientras existan los seres vivos,

hasta entonces, pueda yo también continuar

para disipar la miseria del mundo»

Plegaria de larga vida de Su Santidad el XIV Dalai Lama del Tibet, Tenzin Gyatso

KANG RI RA WE KOR WÄ SHING GAM DIR

En la tierra de las montañas nevadas,

PEN DANG DE WA MA LU YUNG WE NE

tú eres la fuente de todo gozo y felicidad,

CHEN RE ZIG WANG TEN DZIN GYATSO YI

poderoso, Tenzin Gyatso, Chenrezing,

SHAB PE SI TE BAR DU TEN GYUR GHIG

¡por favor! Permanece hasta que termine la existencia cíclica…

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